Mi regreso con gloria se debe a que en estos meses me casé. Tomé unas de las decisiones más importantes de mi vida: la de formar una familia. Costó mucho llegar hasta acá. Pero al fin llegué. Ella no se llama Gloria, para los amantes del chiste fácil. Una de las definiciones de 'gloria' que se encuentra en el diccionario de la Real Academia Española es: 'persona o cosa que ennoblece o ilustra en gran manera a otra'. Que ella me haya aceptado como su marido y como el futuro padre de sus hijos (espero que míos también), es un hecho que me enorgullece. Ella es maravillosa, inteligente, una excelente profesional, muy buena amiga y una compañera fenomenal. Espero que lea esto así me gano una rica cena.
Como yo cambié en estos meses, este blog va a cambiar a partir de ahora. No sólo será un espacio para notas y ensayos. A partir de ahora incorporaré más temas y opinión. De ahí el cambio de nombre. Intentaré despegarme un poco del prejuicio por el cual el periodista no le habla directamente a un lector. ¿Por qué no hablarle a un lector, si el escritor y el periodista se imaginan a su lector del otro lado? Yo quiero interpelarlo. Invitarlo a reflexionar. Que me discuta. Que me insulte si le parece. Si no esta de acuerdo, que lo exprese. Espero estar a la altura de lo que propongo. Y si no buscaré un banquito para crecer. Con la experiencia se madura.
Espero tener un buen viaje y no aburrirlos.